Reserva natural privada

En nuestra reserva natural privada ubicada en Ñacuñan, Santa Rosa, en el secano mendocino, trabajamos para proteger y restaurar la fauna nativa en un entorno seguro y resiliente. Como primer paso, estamos llevando adelante un programa de investigación de la biodiversidad mediante el uso de cámaras trampa, una herramienta que nos permite descubrir la presencia de especies de manera no invasiva.

Los resultados iniciales son alentadores: ya hemos realizado hallazgos sorprendentes que evidencian la riqueza y el valor de esta área como refugio de vida silvestre. Estos registros no solo fortalecen la importancia de conservar el lugar, sino que también inspiran a la comunidad a sumarse en el cuidado de nuestro patrimonio natural.

De manera complementaria, estamos trabajando en el plan de manejo del área protegida, que servirá como guía estratégica para garantizar su conservación a largo plazo y el desarrollo de acciones integrales de restauración y educación ambiental. Dentro de este plan incluimos el manejo de ganadería sustentable, como una herramienta para compatibilizar la producción local con la conservación de los ecosistemas.

Además, avanzamos en las gestiones para integrar la reserva al Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de la UNESCO, dado que se encuentra colindante con la Reserva de Biosfera Ñacuñán, lo que permitirá ampliar la conectividad ecológica y fortalecer la protección de esta región árida única.

Este proyecto es la base para acciones futuras de conservación, restauración de hábitats y educación ambiental, que garantizarán que la reserva siga siendo un santuario para la biodiversidad de Argentina.